Filosofía Tachera: Viva la falopa
Como pocas ganas tengo de escribir, no se me ocurrió mejor idea que aprovechar mi adicción al taxi y usar el grabador del celular.
Una lástima no haber hecho lo mismo con el amigo tachero que me contaba las bondades del .22 que guardaba bajo el asiento, o aquel que en sus días de juventud recolectaba residuos con una petaca bien guardada para los recorridos de invierno.
Hoy sólo me tocó un trabajador evidentemente molesto por las multas y el tránsito de la ciudad de Buenos Aires, a tal punto que me describió por más de 5 minutos -literalmente- el comportamiento de cada semáforo que enfrentábamos.
PS: Si hay próxima, prometo un audio más cristalino.


















